Cuando una ya tiene una edad empieza a reconocer conductas y situaciones. Es sorprendente ver como los patrones se repiten independientemente de la persona, lugar o contexto. Dá igual si se conocen entre sí, si el sitio es el mismo, o la oportunidad. Es increíble, fascinante y desesperante cuando se tratan de patrones de mierda. Por mierda me refiero a conductas de perfiles descuidados, desenfadados, irresponsables, egocéntricos, y un largo etc de valores despectivos. "Más sabe el diablo por viejo que por diablo". Yo no soy de refranes ni frases hechas, pero, la edad no solo te hace ver patrones de mierda, sino las verdades tras los dichos, y este define esta reflexión. Me tachan de tener mal humor, de ser estricta e incluso, los más débiles o incoherentes, de mala. Pero gracias a ellos hace que cada vez me apetezca más ser "diablo", porque almenos veo venir al pardillo de turno haciendo lo que su rebaño de ovejas de que forma parte ha hecho anteriormente. Así...